El "sistema de esperanzas". Más allá de intereses y necesidades.

Los sistemas alternativos de resolución de conflictos proporcionaron un salto cualitativo cuando dirigieron sus esfuerzos a trabajar sobre intereses y necesidades. Desde entonces no tenemos duda de que son ellos y no las posiciones la clave para encontrar soluciones colaborativas en términos de ganar-ganar. Sin embargo, tratar el problema atendiendo sólo a los intereses y necesidades corre el riesgo de que las soluciones se reduzcan a meros acuerdos que no responden a la verdadera esencia del conflicto o a acuerdos débiles que provoquen el cierre en falso del problema.

Ciertamente cada persona asume una serie de creencias y confianzas muy profundas que le permiten afrontar las incertidumbres vitales y que son el verdadero origen de los intereses y las necesidades. Esta serie de creencias y confianzas forman el "sistema de esperanzas" personal y es lo que se ve verdaderamente amenazado en caso de conflicto. 

Cuando las personas están en conflicto sienten que lo que está en juego son, en definitiva, los modos más íntimos de dar sentido a sus existencias y trabajar con los "sistemas de esperanzas" supone un paso en el desarrollo de la sensibilidad de cada parte hacia la otra, a sobreponerse ante los elementos negativos de la disputa y a la generación de soluciones más humanas.